Bajo el curioso nombre de síndrome de piernas inquietas (SPI) se esconde un trastorno neurológico que puede afectar de forma muy negativa a la vida del paciente. En este post vamos a conocer más sobre las causas del síndrome de piernas inquietas, sus síntomas y los remedios que puedan existir para combatirlo.

Síndrome de piernas inquietas: causas

En la mayoría de los casos, se desconoce la causa del SPI. Aunque existen evidencias de que podría estar causado por un desequilibrio en la dopamina, un neurotransmisor necesario para la transmisión de señales en el cerebro. La interrupción de estas vías frecuentemente resulta en movimientos involuntarios.

También parece haber un componente genético; El SPI se encuentra a menudo en las familias donde la aparición de los síntomas ocurre antes de los 40. Hay variantes específicas de genes han sido asociadas con el SPI. La evidencia indica que los bajos niveles de hierro en el cerebro también pueden ser responsables del síndrome de piernas inquietas.

Síndrome de piernas inquietas: síntomas

Las personas con SPI sienten molestias en las piernas -sobre todo cuando están sentados o tumbados-, acompañado por una necesidad irresistible de mover la extremidad afectada. Estas sensaciones afectan de forma menos común a los brazos, el tronco o la cabeza. Aunque las sensaciones pueden ocurrir en un solo lado del cuerpo, lo más frecuente es que afecten a ambos lados.

Como resultado, las personas afectadas tienden a levantarse con frecuencia durante la noche, lo que afecta a la calidad del sueño. Al principio, las molestias se manifiestan de forma esporádica, con discretas molestias que no interfieren de forma significativa en la vida de los pacientes. Sin embargo, con el tiempo, la intensidad de síntomas es cada vez mayor y más frecuente, y no es raro tener problemas para iniciar y mantener el sueño, presentando gran inquietud, nerviosismo y desasosiego, que pueden acabar en depresión o ansiedad.

Síndrome de piernas inquietas: remedios

El tratamiento del síndrome de piernas inquietas no es curativo (no existe cura) pero puede tratar muy bien la sintomatología.

Mover el miembro afectado puede proporcionar un alivio temporal. Ciertos cambios de estilo de vida y las actividades que pueden reducir los síntomas en personas con síntomas leves a moderados: desterrar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, mantener un patrón regular de sueño; empezar un programa de ejercicio moderado; y masajear las piernas suelen ayudar.

Para casos más serios es necesaria la medicación, que puede incluir:

  • Suplementos naturales (como el hierro),
  • Carbidopa-levodopa (Sinemet),
  • Opioides (como la hidrocodona o tramadol [Ultram] para los síntomas intermitentes),
  • carbamazepina (Tegretol, Tegretol XR, Equetro, Carbatrol),

Cclonazepam (Klonopin),

  • Diazepam (Valium),
  • Gabapentina (Neurontin),

3 Comentarios

  • Victoria,

    Hace años que sufro de sindrome de piernas inquietas, cuando peor lo paso es en verano con el calor es casi a diario, en invierno me pasa pero mas exporadicamente, como debo tomar Zincum metallicum?? todos los dias o cuando tenga las crisis?? gracias.

    • El Blog de la Salud,

      Hola, Victoria

      te recomendamos que consultes la duda con tu médico de cabecera.

      Un saludo,

  • Técnicas caseras para las piernas inquietas | Dr Casero,

    […] Aunque no existe una cura para deshacerse de esta enfermedad por completo, puede disminuir los síntomas para que ya no afecte su sueño y su […]

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