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Según las estadísticas, el ictus o infarto cerebral es ya la principal causa de discapacidad en el mundo y está entre las tres primeras causas de fallecimiento. ¿Qué es un ictus cerebral? ¿Por qué se produce un ictus? A continuación puedes leer la información más relevante sobre esta enfermedad.

¿Qué es Ictus?

Un ictus o accidente cerebro vascular es una interrupción repentina del flujo sanguíneo a una parte del cerebro. El accidente hace que esa parte del cerebro deje de funcionar y, si no se trata pronto, que sus neuronas empiecen a morir.

El accidente cerebrovascular a menudo ocurre con poca o ninguna advertencia, y los resultados pueden ser devastadores. Los efectos del accidente cerebrovascular dependen de qué parte del cerebro está dañado y la magnitud del daño. Por ejemplo, si el ictus impide que la sangre llegue al cerebelo, el centro que regula la coordinación y el equilibrio, entonces el paciente puede perder el control de sus músculos.

Un accidente cerebrovascular es siempre una emergencia médica. Cuanto más tiempo pase el ictus sin tratar, mayor es la probabilidad de daño El tratamiento médico de emergencia poco después del inicio de los síntomas mejora las posibilidades de supervivencia y rehabilitación exitosa.

¿Cuáles son los síntomas?

La debilidad facial, la debilidad del brazo y la dificultad para hablar son los síntomas o signos más comunes de ictus, pero no son los únicos.  Otros signos de infarto cerebral pueden incluir uno o una combinación de:

  • Debilidad, entumecimiento o parálisis de la cara, el brazo o la pierna en cualquiera de los lados o en ambos lados del cuerpo.
  • Dificultades para hablar o entender.
  • Mareos, pérdida de equilibrio o caídas inexplicables.
  • Pérdida de la visión, borrosidad repentina o disminución de la visión en uno o ambos ojos.
  • Dolor de cabeza, generalmente de inicio severo y repentino o cambio inexplicable en el patrón de dolores de cabeza.
  • Dificultades para tragar.

El tipo de síntomas experimentados dependerá de qué área del cerebro se ve afectada. Las áreas del cerebro que controlan la función en un lado del cuerpo a menudo se encuentran en el lado opuesto del cerebro. Por lo tanto, la falta de sangre en un lado del cerebro a menudo puede provocar signos y síntomas en el lado opuesto del cuerpo.

Lo importante en el infarto cerebral es restablecer el flujo sanguíneo al cerebro lo antes posible. Sin oxígeno ni nutriente, las células cerebrales afectadas sufren daños o mueren en unos pocos minutos. Una vez que las células cerebrales mueren, generalmente no se regeneran y puede haber un daño devastador, que a veces resulta en discapacidades físicas, cognitivas y mentales.

Tipos de ictus

Existen dos tipos de ictus: isquémico o hemorrágico.

Ictus isquémico

Los accidentes cerebrovasculares isquémicos se producen cuando un coágulo de sangre bloquea completamente una arteria en o hacia el cerebro. Son el tipo más común de accidente cerebrovascular, protagonizando el 85% de los casos. Los accidentes cerebrovasculares isquémicos pueden ser trombóticos o embólicos.

Isquemia cerebral

En la isquemia cerebral se forma un coágulo de sangre dentro de una arteria enferma o dañada en el cerebro, bloqueando el flujo sanguíneo. En muchos casos el coagulo es el resultado de la aterosclerosis (depósitos de colesterol que forman placas en las paredes de los vasos).

Embolia cerebral

En la embolia cerebral el coagulo se forma el corazón o en una de las arterias que van al cerebro y viaja hasta quedar atrapado en alguna de las arterias cerebrales más estrechas, taponando el flujo sanguíneo. Cuando esto ocurre, el coágulo se conoce como émbolo.

Ictus hemorrágico

Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos ocurren cuando una arteria dentro del cerebro se rompe (estalla) y se filtra sangre al cerebro. La presencia de esta sangre adicional hace que se forme presión dentro del área del cerebro donde se produjo el sangrado. Esto causa daño al tejido cerebral en esa área. Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos son menos comunes que los accidentes cerebrovasculares isquémicos, pero sus efectos son generalmente más severos.

Hemorragia subaracnoidea

Es un sangrado que ocurre en el espacio que hay entre la superficie del cerebro y el cráneo. Una causa frecuente de accidente cerebrovascular hemorrágico subaracnoideo es la ruptura de un aneurisma cerebral, un área donde un vaso sanguíneo en el cerebro se debilita, formando un abultamiento o hinchazón de parte de la pared del vaso; o la ruptura de una malformación arteriovenosa (MAV), una maraña de vasos sanguíneos anormales y mal formados (arterias y venas), con una propensión innata a sangrar.

Hemorragia intracerebral

Es una hemorragia que ocurre dentro del tejido cerebral. Muchas hemorragias intracerebrales se deben a cambios en las arterias causados ​​por la hipertensión a largo plazo.

Si bien los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos son menos comunes que los de tipo isquémico, tienen una tasa de mortalidad más alta porque es más difícil tratarlos. Sin embargo, el pronóstico puede ser mejor a largo plazo porque la parte del cerebro que está bajo presión puede recuperarse una vez que se libera la presión.

Ataque isquémico transitorio (AIT)

El AIT o mniaccidente cerebrovascular es una condición similar a un accidente cerebrovascular, pero los síntomas solo duran segundos o minutos y desaparecen por completo en 24 horas. A pesar de todo, puede ser una señal de advertencia de un accidente cerebrovascular futuro, y se debe buscar atención médica lo antes posible.

Diagnóstico

Dado que el ictus es una emergencia médica de primer grado, el diagnostico debe ser lo antes posible. La mayoría de las causas de ictus son tratables con intervención médica y quirúrgica, siempre que se diagnostiquen temprano.

Para ello los médicos usan el método FAST para detectar un ictus. FAST son las siglas de Face Arm Speech y Time y hace referencia a los síntomas más reconocibles del infarto cerebral. Se basa en las siguientes preguntas:

  • Face: ¿La persona puede sonreír? ¿Tiene la boca o un ojo caídos?
  • Arm: ¿puede levantar ambos brazos?
  • Speech: ¿puede hablar con claridad?

Si no puede hacer una o varias de estas cosas hay que buscar ayuda médica de forma inmediata, que es lo que ejemplifica la T de tiempo.

Ya en el hospital se pueden llevar a cabo varias pruebas para confirmar el diagnóstico y determinar la causa del accidente cerebrovascular. Esto incluye análisis de sangre para determinar sus niveles de colesterol y azúcar en la sangre, controlar el pulso para detectar latidos cardíacos irregulares y medir la presión arterial.

Todas las personas con sospecha de accidente cerebrovascular deben someterse a un escáner cerebral dentro de las 24 horas siguientes al ataque y algunas personas deben ser examinadas una hora después del inicio de los síntomas, especialmente aquellos que:

  • Podrían beneficiarse del uso de medicamentos anticoagulantes (trombolisis) como alteplasa o tratamiento anticoagulante temprano.
  • Ya están en tratamientos anticoagulantes.
  • Tienen un nivel más bajo de conciencia en el momento del ictus.

Tratamientos para ictus

El tratamiento depende del tipo de ictus cerebrovascular del que se trate, incluso qué parte del cerebro se vio afectada y qué lo causó.

Muy a menudo, los accidentes cerebrovasculares se tratan con medicamentos. Esto generalmente incluye medicamentos para prevenir y eliminar los coágulos de sangre, reducir la presión arterial y reducir los niveles de colesterol (recordemos que forma placas en los vasos).

En algunos casos se puede requerir cirugía para tratar la inflamación del cerebro y reducir el riesgo de sangrado adicional en casos de accidentes cerebrovasculares hemorrágicos.

Dentro de las 24 horas siguientes a la llegada al hospital se le realiza un escáner cerebral al paciente. Si el médico cree que ha tenido un ictus cerebral, deberá hacerse otras pruebas para averiguar qué tipo de accidente cerebrovascular tuvo, por qué lo sufrió y qué tratamiento necesita.

Las discapacidades por accidente cerebrovascular varían de leves a severas. Algunas personas se recuperan rápidamente y vuelven a sus vidas normales. Otros tienen discapacidades que pueden mejorar con el tiempo y son manejables. Para muchos, las discapacidades pueden durar toda la vida. Un pequeño número de personas necesitarán atención médica a tiempo completa.

Recomendaciones y consejos

Los médicos creen que se podría prevenir hasta el 50% de los accidentes cerebrovasculares. El principal factor de riesgo para ambos tipos de accidente cerebrovascular es la presión arterial alta. Una presión por encima de 140/90 mmHg se considera un peligro y está presente en el 70% de los infartos cerebrales. Por eso es necesario mantener controlada la presión arterial y hacer lo posible para mantenerla dentro de los niveles aceptables. Entre las recomendaciones más habituales destacan:

  • Hacer ejercicio
  • Dejar de fumar
  • Controlar el colesterol en la dieta
  • Mantener un peso saludable
  • No consumir demasiado azúcar

Una caída de 10 puntos en la presión arterial puede disminuir un 40% las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se produce el ictus en niños?

Podría parecer que el ictus afecta solo a adultos pero no es así. De hecho, la tasa de accidente cerebrovascular en recién nacidos es de 1/50.000, la misma que en mayores de 75 años.

Esto se debe a que la sangre del bebé es el doble de densa que la de un adulto y fluye más lentamente, lo que provoca coágulos con más facilidad. Además, los recién nacidos también pueden tener defectos cardíacos que hacen que la sangre se acumule alrededor del corazón.

Por otro lado, varios estudios han demostrado que muchos de los factores de riesgo que hacen que una persona sea susceptible a un accidente cerebrovascular, como presión arterial alta, colesterol alto, diabetes y obesidad, se están volviendo más comunes en las personas más jóvenes.

¿Cómo es la recuperación del ictus?

Un ataque cerebral afecta a diferentes personas de formas distintas.

Es probable que la mayor mejoría del paciente ocurra en las primeras semanas de su recuperación, generalmente mientras está en el hospital. Pero puede tomar llevar meses o incluso años restablecerse del todo, y en algunos casos no es posible.

La rehabilitación comenzará en el hospital, con un equipo de especialistas que influye enfermeros y fisioterapeutas. El objetivo de la rehabilitación es ayudar al paciente a vivir de forma tan independiente como lo hacía antes de sufrir el accidente.

La recuperación parcial es muy habitual, pero la recuperación total es menor.

¿Se puede tener un segundo ictus?

No tiene por qué. Lo normal es que tras el ictus el paciente esté más controlado y disminuya los factores de riesgo. No obstante, las probabilidades de ictus seguirán siendo altas si no se han corregido las causas del primer ictus.