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Según datos de la OMS la anemia afecta al 24,8% de la población mundial. Eso son 1.620 millones de personas, la mayoría de países en vías de desarrollo. Eso nos da una idea de la expansión de una enfermedad que se debe sobre todo a la mala nutrición. En esta página compartimos la información más relevante sobre anemia, incluyendo a qué se debe la anemia.

¿Qué es Anemia?

La anemia es un trastorno sanguíneo que ocurre cuando hay menos glóbulos rojos de lo normal, o una baja concentración de hemoglobina en la sangre. Dado que los globulos rojos son las células encargadas de transportar el oxígeno en la sangre (y la hemoglobina la proteína especifica del glóbulo encargada de unirse al oxigeno) el resultado de la anemia es un déficit de oxigenación en los tejidos.

El significado de anemia en griego es sin sangre, prueba de que el trastorno se conoce desde hace mucho tiempo. La anemia es a menudo un síntoma de una enfermedad más que una enfermedad en sí misma.

¿Cuáles son los síntomas?

El signo más notable de anemia es la fatiga física general. En muchos casos esta fatiga se asocia a las actividades de día a día, por lo que muchas personas ignoran los síntomas durante bastante tiempo. Sin embargo, a medida que la anemia se agrava el enfermo puede cansarse incluso con el mínimo esfuerzo.

Además de la fatiga, existen otros síntomas característicos. Son los siguientes:

  • Palidez
  • Uñas quebradizas
  • Problemas de coagulación
  • Respiración corta y rápida
  • Mareos
  • Dolor en el pecho
  • Pies y manos fríos
  • Dificultades para concentrarse
  • Disfunción sexual

Los síntomas aparecen de forma lenta ya que en un principio el cuerpo trata de compensar el déficit de oxigeno.  Pero con el paso del tiempo, la anemia puede empeorar y el cuerpo será menos capaz de adaptarse y los síntomas de la anemia serán más fáciles de detectar.

Tipos de anemia

Hay muchos tipos de anemias, dependiendo de la causa (se estima que unas 100). Las formas más habituales o conocidas son estas:

Anemia por deficiencia de hierro

El hierro es uno de los componentes de la hemoglobina. Una dieta pobre en hierro implica menos producción de hemoglobina y aumenta el riesgo de anemia. La deficiencia de hierro es la deficiencia nutricional más común y la principal causa de anemia en el mundo.

La anemia por deficiencia de hierro puede ser causada por:

  • Dietas bajas en hierro
  • Cambios corporales que requiere un mayor requerimiento de hierro, como el crecimiento de los niños.
  • Malabsorción de hierro en el aparato digestivo. Cualquier anomalía en el tracto gastrointestinal (GI) podría alterar la absorción de hierro y provocar anemia por deficiencia de hierro.
  • Pérdida de sangre. La pérdida de sangre puede causar una disminución de hierro y provocar anemia por deficiencia de hierro. Las fuentes de pérdida de sangre incluyen, hemorragia digestiva, sangrado menstrual o heridas.

Anemia perniciosa o anemia por déficit de vitaminas

La vitamina B-12 también es esencial en la producción de hemoglobina. Sin embargo, algunas personas no pueden absorber fácilmente B-12. El resultado es la anemia perniciosa. Debido a que los síntomas se desarrollan gradualmente, esta afección puede pasar desapercibida durante mucho tiempo.

Las personas con enfermedad de la tiroides o diabetes mellitus tienen un mayor riesgo de este tipo de anemia.  La falta de ácido fólico, otra de las vitaminas B, también puede provocar anemia. La deficiencia de ácido fólico es un problema muy extendido entre los alcohólicos.

Anemia hemolítica

La anemia causada por la destrucción prematura de los glóbulos rojos se conoce como anemia hemolítica. En este tipo, los anticuerpos producidos por el sistema inmune dañan los glóbulos rojos. Esta condición a veces se asocia con trastornos como lupus sistémico o el linfoma. La intoxicación por plomo, cobre o benceno también pueden causar la destrucción de los glóbulos rojos. La anemia hemolítica puede heredarse o adquirirse.

Anemia falciforme

Esta es una forma hereditaria grave y potencialmente mortal. Las personas con anemia falciforme producen glóbulos rojos anómalos. Éstos tienen forma de hoz y son rígidos, por lo que tienen dificultades para moverse por los vasos sanguíneos. Esto puede causar dolor en articulaciones y huesos, insuficiencia cardiaca y trombos.

Talasemias

Este es un grupo de anemias producidas por mutaciones en los genes que producen hemoglobina. Hay dos formas principales: talasemia menor y talasemia mayor. Como su nombre lo indica, la talasemia menor es leve y a veces no necesita tratamiento. Por el contrario, la talasemia mayor puede ser grave, pero es muy rara.

Diagnóstico

La anemia puede ser diagnosticada por un simple análisis de sangre. Las pruebas que se usan con más frecuencia para detectar la deficiencia de hierro incluyen:

  • Hemoglobina: se mide la concentración de hemoglobina en sangre y es el principal valor de referencia para diagnosticar la anemia. Los valores normales son entre 13 y 18 g/dL en hombres y 11 a 16 g/dL en mujeres. En deportistas puede haber valores más bajos sin que hablemos de anemia.
  • Hematocrito: es la medida del porcentaje de glóbulos rojos que se encuentran en un volumen específico de sangre. El valor normal está entre el 40 y el 50%.
  • Ferritina sérica: Indica la cantidad de hierro almacenado en el cuerpo. Es una prueba muy importante porque ayuda a distinguir entre la anemia por deficiencia de hierro y la anemia por enfermedades crónicas. En casos de anemia por deficiencia de hierro, los suplementos de hierro pueden ser útiles; pero en casos de anemia por enfermedades crónicas, los suplementos de hierro podrían ser dañinos, incluso fatales.

Dado que la mayoría de los casos de anemia son leves o ignorados por los pacientes, la mayoría de las veces se descubre el problema cuando se investiga alguna otra enfermedad.

Anemia aplásica

Una forma muy rara (aparece en 2-6 personas por millón) en la que la médula es incapaz de producir precursores de las células sanguíneas. La anemia aplástica generalmente se encuentra en adolescentes y adultos jóvenes. Los síntomas pueden incluir sangrado en las membranas mucosas

Tratamientos para anemia

El tratamiento para la anemia depende del tipo y la causa.

La anemia por deficiencia de hierro  se trata con cambios en la dieta para aumentar el consumo de hierro. En algunos casos el médico puede recetar suplementos de hierro como sulfato ferroso. El tratamiento debe continuarse durante tres a seis meses para que el cuerpo reponga completamente su suministro de hierro. Si no hay complicaciones, la anemia se corregirá en unas pocas semanas. Sin embargo, si la deficiencia de hierro es causada por una pérdida de sangre que no se debe a la menstruación puede necesitarse cirugía para detener la fuente de sangrado. La anemia por deficiencia de ácido fólico  puede corregirse tomando suplementos de ácido fólico una vez al día.

La anemia perniciosa, se trata mediante un ciclo de inyecciones intramusculares de B-12. Las personas con este tipo reciben una inyección de B-12 varias veces a la semana cuando se les diagnostica por primera vez. El tratamiento puede continuar de por vida, con unas cuatro inyecciones al año.

Las anemias hemolíticas se combaten eliminando primero cualquier infección existente y evitando medicamentos inmunosupresores (que pueden atacar a los glóbulos rojos). Además, las los pacientes pueden requerir transfusiones de sangre regulares.

En casos de anemia falciforme se necesitarán transfusiones de sangre cuando la anemia se vuelva severa o la hemoglobina deforme necesite reemplazarse. En algunos casos, un   trasplante de médula ósea puede ser efectivo. Los pacientes con anemia falciforme  pueden recibir oxígeno, líquidos orales e intravenosos y analgésicos para reducir el dolor y prevenir complicaciones. Los antibióticos también se prescriben comúnmente. Los pacientes adultos pueden ser tratados con el medicamento contra el cáncer hydroxyurea.

A veces, las anemias aplásicas raras  y las anemias hemolíticas autoinmunes responden a los esteroides. Si el paciente no responde al tratamiento con esteroides a veces se requiere la extirpación del  bazo (que puede agrandarse con glóbulos rojos defectuosos). Por otro lado las anemias aplásicas pueden requerir transfusiones de sangre y medicamentos para combatir las infecciones.

Recomendaciones y consejos

Muchos tipos de anemia pueden prevenirse con un estilo de vida adecuado, e incluso en las anemias que tienen un origen hereditario o metabólico, los síntomas pueden mejorar de forma notable si se siguen las siguientes pautas.

Seguir una dieta saludable, con el aporte suficiente de hierro, ácido fólico y vitamina B12. La cantidad recomendada de hierro al día varía entre los 0,27 mg al día en bebés hasta los 27 mg en embarazadas. Consulta con tu médico de cabecera o nutricionista.

No beber alcohol: el  alcohol tiene un efecto tóxico directo sobre la médula  ósea  que conduce a una disminución de la producción de glóbulos rojos.

No fumar: el tabaco disminuye la oxigenación de la sangre.

Hacer ejercicio: el deporte se traduce en una mayor producción de globulos rojos y mejor oxigenación del organismo.

Un multivitamínico diario también ayudará a prevenir las anemias nutricionales; sin embargo, nadie debe tomar suplementos a menos que así lo indiquen sus médicos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la hemoglobina?

Los glóbulos rojos o eritrocitos, son el tipo más común de células sanguíneas. Su función principal es transportar oxígeno a los tejidos del cuerpo a través del sistema circulatorio. Los glóbulos rojos están diseñados para realizar esta función transportadora de oxígeno.

La hemoglobina es el pigmento portador de oxígeno del glóbulo rojo. "hemo" significa "sangre" y "globina" significa "proteína", por lo que la hemoglobina es una proteína de la sangre. Cada molécula de hemoglobina que contiene hierro es responsable de transportar la mayor parte del oxígeno a través de su sangre y, es la hemoglobina unida al oxígeno lo que le da a su sangre un color rojo brillante.

¿Por qué la anemia es más frecuente en mujeres?

Las mujeres tienden a ser más propensas a la anemia por deficiencia de hierro debido a la cantidad de sangre que pierden con la menstruación. Para evitarlo es necesario que ingieran la cantidad recomendada de hierro.

Las mujeres embarazadas también estar en mayor riesgo, pues parte del hierro y el ácido fólico que absorben van a su hijo. Es importante sobre todo consumir suficiente ácido fólico durante el embarazo, pues su deficiencia se asocia a malformaciones en el feto.

¿Cuáles son las complicaciones de la anemia?

La mayoría de los casos de anemia pueden tratarse sin problemas. Sin embargo, si no se hace caso, la enfermedad puede complicarse. Las complicaciones de la anemia pueden variar desde la pérdida de productividad debido a la debilidad y la fatiga hasta el coma y la muerte.