El Síndrome de Reiter o artritis reactiva es un grupo de patologías que afecta a diferentes órganos del cuerpo, como las articulaciones, los ojos y los sistemas urinario y genital, con hinchazón e inflamación de estas partes, normalmente provocadas por una infección en otra región del organismo.

La artritis reactiva, que es como también se conoce a esta enfermedad, afecta especialmente a las siguientes partes del cuerpo:

  • Rodillas
  • Articulaciones de tobillos y pies
  • Ojos
  • Piel
  • Uretra

Se trata de una enfermedad que puede desaparecer en pocas semanas pero que tiene posibilidad de volver a manifestarse en el futuro, de ahí que en los círculos médicos se considere una enfermedad crónica; en más del 50% de las personas que la padecen, vuelven a sufrirla pasados unos años.

Causas del Síndrome de Reiter

Esta enfermedad suele aparecer por una infección intestinal o en los sistemas urinario o genital.

Suele relacionarse también con alguna de las ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual), como el VIH, la gonorrea o la clamidia.

Otro de los principales motivos de la aparición de la artritis reactiva es la ingesta de alimentos en contacto con conocidos agentes patógenos como la Salmonella.

El Síndrome de Reiter también tiene un componente genético, ya que uno de sus factores determinantes es la acción del gen HLAB27 en hasta un 80% de sus pacientes.

 

Síndrome de Reiter: síntomas

Los principales síntomas de esta patología son los siguientes:

  • Inflamación de las articulaciones
  • Conjuntivitis o uveítis (inflamación ocular)
  • Inflamación de la uretra y molestias al orinar
  • Hinchazón de los dedos de manos y pies
  • Problemas en la piel, como descamaciones en las palmas de manos y pies
  • Diarrea
  • Llagas o úlceras en la boca
  • Si la inflamación se localiza en la columna, una de las señales más evidentes es un dolor nocturno en la zona lumbar baja, que hace que el paciente se levante en medio de la madrugada para tratar de mitigar el dolor.
  • Cansancio
  • Fatiga

De forma excepcional y muy poco frecuente, estos síntomas pueden redundar también en problemas en el ritmo cardíaco o en las válvulas del corazón.

Prevención de la Artritis Reactiva

Como hemos visto anteriormente, esta enfermedad tiene un componente genético, por lo que en estos casos, es complicado no desarrollarla.

En cambio, para aquellos que no tienen este gen causante, pueden tomar ciertas medidas, como evitar las infecciones de transmisión sexual mediante sexo seguro, someterse a pruebas de clamidia para evitar que provoque la aparición del síndrome de Reiter, lavarse las manos antes de comer o cocinar, evitar aquellos alimentos que puedan provocar problemas intestinales o hacer deporte frecuente para prevenir la rigidez de músculos y articulaciones.

Diagnóstico y Tratamiento del Síndrome de Reiter

No existen pruebas específicas para localizar el síndrome de Reiter, aunque se pueden hacer radiografía de articulaciones, análisis de orina, análisis de sangre para detectar la proteína HLA-B27, una exploración ocular o antecedentes de infecciones de transmisión sexual.

El tratamiento se basa, simplemente, en aliviar los efectos que genera esta enfermedad. Se suele recomendar reposo o el uso de muletas y tratamientos de fisioterapia. En el caso de que el motivo sea una ETS, el especialista sugerirá la toma de antibióticos.

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