Desde que empiezan a aparecer los primeros dientes de leche en el bebé, hasta que se obtiene la dentición definitiva, la odontología preventiva es básica para que los niños mantengan la mejor salud dental posible. Es muy frecuente que los padres no den importancia a las bocas de sus hijos en sus primeros meses e incluso años de vida, pero esto puede implicar el desarrollo de problemas de diversa

La odontología preventiva trata de poner las medidas necesarias para evitar o prevenir la aparición de los principales problemas que afectan al entorno bucodental, como las caries, la enfermedad periodontal, etc., además de procurar el correcto aprendizaje de las técnicas de cepillado y los hábitos de higiene dental que se deben seguir en cada edad y situación.

Hábitos para una correcta odontología preventiva

Si quieres que los dientes de tus hijos se mantengan siempre en las mejores condiciones posibles, debes tomar nota de algunos hábitos muy necesarios en su día a día.

Revisiones

Todo el mundo debería acudir al dentista al menos dos veces al año, especialmente los niños, que son más vulnerables que los adultos a los efectos adversos de algunas sustancias. Solo acudiendo a una clínica de odontología profesional, será posible mantener una correcta salud bucodental y adquirir todos esos hábitos que promueve la odontología preventiva.

Cepillado de dientes

Se cometen demasiados errores en el cuidado de la dentición de los más pequeños, como dar poca importancia a los dientes de leche, o dejar que sean ellos mismos quienes se cepillen sin supervisión. El cepillado es la parte más importante en el cuidado de la dentición, por lo que siempre debería realizarla un adulto hasta que los niños puedan hacerlo correctamente por ellos mismos. No olvides que el mínimo de ves que deberías cepillar los dientes a tus hijos es tres, pero es recomendable hacer un repaso siempre que los niños ingieran algún alimento.

Flúor

El flúor es un mineral que tiene mucha importancia en los dientes, porque evita o retrasa la aparición de caries, fortalece la estructura del diente y los hace más resistentes a los ataques de los ácidos. Por eso, es necesario aplicar con frecuencia flúor, ya sea como componente de la pasta dentífrica o en un enjuague.

Alimentación

Muy importante también es cuidar la alimentación de los niños, procurar que lleven una dieta equilibrada y evitar, en la medida de los posible, todos aquellos alimentos y productos que contengan demasiados azúcares, que son las sustancias más dañinas para los dientes.

Otros elementos

Es aconsejable además que los pequeños se acostumbren a utilizar el hilo dental cuando vayan siendo mayores, además de complementar su higiene con otros productos como enjuagues o colutorios. Quizá también sea necesario aplicar otros tratamientos estéticos y funcionales, como la ortodoncia, pero eso deberá decidirlo un buen dentista de Barcelona mediante las necesarias revisiones anuales.

Como ves, la odontología preventiva tiene como función cuidar de la salud bucodental de los más pequeños, y también de los adultos, porque siempre es un buen momento para comenzar a proteger la dentición y evitar mayores problemas en el futuro

0 Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anterior
Qué es el TOC: tipos de trastorno obsesivo compulsivo
Siguiente
Tuberculosis: contagio, síntomas y prevención