Las enfermedades de la sangre son las enfermedades que afectan a cualquiera de los componentes sanguíneos: glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma. Sabemos que muchas de ellas son de origen genético, pero también pueden deberse a deficiencias alimentarias, trastornos autoinmunes e infecciones, o ser el efecto secundario de alguna medicación.

Los síntomas varían en función del componente sanguíneo afectado. Por ejemplo, las enfermedades que destruyen glóbulos rojos (encargados de transportar el oxígeno a nuestros tejidos) causan fatiga y palidez; las enfermedades que afectan a las plaquetas causan problemas de coagulación. El hemograma es la prueba más común para el diagnóstico de anomalías sanguíneas.

En este artículo repasamos las principales enfermedades de la sangre y su tratamiento.

Hemofilia

La hemofilia, es un trastorno de la coagulación por ausencia de un factor sanguíneo

En la sangre normal, unas proteínas denominadas factores de coagulación actúan conjuntamente para formar un coágulo cada vez que se produce una hemorragia. Un hemofílico carece o no tiene suficiente cantidad de un determinado factor de coagulación, por lo que la sangre no puede formar coágulos, de modo que las heridas tardan más en cerrarse. En los casos más graves de hemofilia, el paciente puede sufrir hemorragias espontáneas, y cualquier herida se convierte en un problema.

Por suerte, es una enfermedad muy rara. Se estima que en España la sufren unas 3.000 personas. El tratamiento de la hemofilia consiste en la inyección en vena de concentrados del factor de coagulación. El objetivo es reponer el factor de coagulación faltante o deficiente.

Anemia

La anemia es una afección sanguínea en la que se produce una deficiencia de hemoglobina, el pigmento rojo de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno en la sangre.

Puede deberse a una reducción del número de glóbulos rojos causada por una disminución de su producción, un aumento de su destrucción, la pérdida de sangre o una combinación de estos factores. También puede deberse a la formación anormal de hemoglobina o de glóbulos rojos, que afectan a la estabilidad de las células, haciéndolas más propensas a la destrucción.

El tratamiento se dirige a la causa de la anemia y puede incluir:

  • Transfusiones de sangre.
  •       Corticosteroides u otros medicamentos que suprimen el sistema inmunitario (para evitar que los glóbulos rojos se destruyan antes de tiempo).
  •       Eritropoyetina, un medicamento que ayuda a la médula ósea a producir más células sanguíneas.
  •       Suplementos de hierro, vitamina B12, ácido fólico u otras vitaminas y minerales.

Leucemia

La leucemia es un tipo de cáncer de sangre. Es el tipo de cáncer de sangre más común en personas mayores de 55 años. Pero, también es el cáncer más común en niños menores de 15 años.

En la leucemia proliferación incontrolada de leucocitos (glóbulos blancos) anómalos. La sobreproducción de leucocitos anormales impide que la médula ósea produzca glóbulos blancos normales y también afecta a la fabricación de otras células sanguíneas. Dado que los glóbulos blancos forman parte del sistema inmune, los pacientes con leucemia tienen más dificultades para combatir infecciones. Además, el descenso en la producción de otros tipos celulares como glóbulos rojos puede causar síntomas como la anemia.

La quimioterapia es el principal tratamiento para muchos tipos de leucemia. El trasplante de células madre puede ser una opción  a valorar en personas menores de 55 años.

La radioterapia se utiliza con mayor frecuencia para evitar que la leucemia se extienda o para tratar la leucemia que se ha extendido al sistema nervioso central (SNC). También se utiliza para preparar la médula ósea para el trasplante de células madre.

Talasemia

La talasemia es en realidad un grupo de enfermedades hereditarias de la sangre que afectan a la capacidad de una persona para producir hemoglobina. En la talasemia, un defecto genético provoca la reducción  o la ausencia de síntesis de una de las cadenas de globina que componen la hemoglobina. El principal síntoma de la enfermedad es por tanto la anemia.

El tratamiento se basa en aumentar el número de glóbulos rojos en sangre. La talasemia puede tratarse con ácido fólico para estimular la producción de glóbulos rojos. En los casos más graves se realizan transfusiones regulares de sangre.

Leucopenia

La leucopenia es una disminución del número de glóbulos blancos, lo que aumenta las probabilidades de que el paciente sufra una infección. La leucopenia puede deberse  a un descenso en la producción de glóbulos blancos en la médula ósea o a la existencia de factores perjudiciales que dañan los leucocitos sanos en el torrente sanguíneo.

El tratamiento puede variar según la patología subyacente. En ocasiones se administran esteroides y suplementos vitamínicos para estimular la producción de leucocitos en la médula ósea.

Esperamos que con este post hayas aprendido un poco más sobre las enfermedades sanguíneas. ¿Tienes alguna duda? ¿Quieres compartir algo? Los comentarios están abiertos. 

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