Ya hemos hablado sobre qué es la diabetes nefrogénica insípida (DNI) y cuáles son sus síntomas, queda por ver cómo es su diagnóstico y tratamiento. Vamos a ello.

Diagnóstico de la diabetes nefrogénica insípida

El diagnóstico de la diabetes nefrogénica insípida puede sospecharse en base a la identificación de los hallazgos característicos, en especial la sed y la micción excesivas. Una minuciosa evaluación clínica, una historia detallada del paciente, y pruebas especializadas pueden usar para confirmar un diagnóstico.

En las pruebas especializadas, los médicos pueden tomar muestras de sangre y de orina para determinar la concentración de partículas o sólidos (por ejemplo, sales, minerales, azúcar) dentro de esas muestras. La proporción de partículas de agua dentro de la sangre o la orina se conoce como osmolalidad. Los individuos con DNI tienen una alta osmolalidad en la sangre y una baja osmolalidad en la orina.

Otras pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico son:

Recibir inyecciones de las hormonas vasopresina o desmopresina (DDAVP). La desmopresina es un derivado sintético de la vasopresina. Los individuos con diabetes insipida no responden a la suplementación de vasopresina porque en DNI los riñones son resistentes a los efectos de la vasopresina.

Prueba de privación de agua: durante esta prueba, las personas afectadas no pueden ingerir ningún líquido y solo pueden comer alimentos secos por un período específico de tiempo. Se toman y estudian muestras de sangre y orina. Este examen puede determinar los niveles de vasopresina en el cuerpo y distinguir entre las diversas causas de la diabetes insípida.

Tratamiento de la diabetes nefrogénica insípida

El tratamiento de la diabetes nefrogénica insípida está dirigido hacia los síntomas específicos de cada paciente. La base del tratamiento es asegurar la ingesta adecuada de líquidos y reducir la producción de orina. El consumo adecuado de agua es esencial para las personas con DNI con el fin de evitar la deshidratación.

Los tratamientos específicos incluyen modificaciones en la dieta y la administración de ciertos medicamentos para producir menos orina. Se recomienda, entre otras cosas, las dietas bajas en sodio, ya que el sodio contribuye a la perdida de agua.  Los diuréticos, que incluyen hidroclorotiazida o clorotiazida, inhiben la cantidad de sal absorbida por los riñones, reduciendo así la pérdida de agua. Estos medicamentos se pueden usar solos o en combinación con otros fármacos tales como indometacina o amilorida. La indometacina es un fármaco anti-inflamatorio no esteroide (NSAID) que puede aumentar la concentración de la orina y reducir la producción de orina.

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