Dejar de fumar es un propósito común, pero uno de los frenos más habituales para llevar a cabo ese propósito es el miedo a engordar. Y es un miedo real, porque según los expertos las personas que dejan de fumar pueden ganar entre 1 y 7 kilos. Desde nuestro blog apoyamos a todos aquellos que quieran olvidarse de una vez el vicio del tabaco, por eso os ofrecemos estos consejos para dejar de fumar sin engordar. Tomad nota.

Consejos para dejar de fumar sin engordar

Parte de los kilos de más que puedan cogerse se deben a  que se come para aliviar la ansiedad producida por el “mono” o síndrome de abstinencia. Para rebajar esta ansiedad nada mejor que recurrir a infusiones y tilas o a actividades relajantes como darse un buen baño.

También para reducir esa ansiedad que impulsa a comer más cuando se deja de fumar, conviene dejar de lado alimentos como la carne, el vino o el café (además, el café está íntimamente relacionado con el tabaquismo, que fumador no se fuma un cigarrillo mientras toma un café). Estos alimentos realzan el sabor del tabaco, por lo que su consumo aumenta las ganas de fumar y, en consecuencia, la ansiedad. En el lado contrario están los alimentos que hacen que el tabaco sepa peor, como las frutas, la leche o las hortalizas (que además no engordan y son muy saludables).

Hay que mantener la mente ocupada. Como ya hemos dicho, mucha gente que deja el tabaco usa la comida como sustitutivo, pero solo porque no pueden dejar de pensar en fumar. En cambio, si se mantienen activos haciendo algo que les guste y requiera su atención (leer, hacer crucigramas…) evitarán esa clase de pensamientos.

Si se tienen ganas de comer a deshoras puede optarse por beber agua. Eso dará sensación de saciedad a nuestro organismo, además de que el agua ayuda a eliminar las toxinas del organismo.

La nicotina de los cigarrillos contribuye a quemar calorías (se calcula que se queman unas 250 kcal por cada paquete) y eso también explicar que se engorde al dejar de fumar. Esa quema de calorías puede suplirse con ejercicio diario, como media hora de carrera diaria.

Dejar el tabaco puede suponer un punto de inflexión para adoptar un estilo de vida más saludable basado en el ejercicio y la dieta sana. Los efectos del síndrome de abstinencia no suelen durar más de 6 meses, después de los cuales quien deja el tabaco se sentirá mucho mejor. Esperemos que estos consejos para dejar de fumar os hayan servido de utilidad. ¿Conocéis algún consejo más que queráis compartir? Podéis hacerlo en los comentarios.

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