Alimentos que se pueden congelar

Congelar alimentos es una práctica habitual. Mucha gente aprovecha el poco tiempo que tiene para cocinar haciendo comida de más para meterla al congelador e ir consumiéndola a lo largo de la semana en vez de tener que recurrir a los socorridos precocinados.

Sin embargo, a la hora de congelar algo, hay que tener en cuenta que hay alimentos que se pueden congelar y otros alimentos que no se pueden congelar. A continuación os hablamos de cuales se pueden congelar.

¿Qué alimentos se pueden congelar?

Pan                                                                                                       

Es habitual congelar el pan del día que ha sobrado para así aprovecharlo al día siguiente.

Productos cárnicos

Las carnes y sus derivados son uno de los productos que se congela con más frecuencia. Esto es porque pueden congelarse tanto crudos como cocinados y aguantan bien la congelación.  Si la carne se congela cruda es mejor no lavarla antes para que su calidad no disminuya. Las carnes deben congelarse sin grasa, pues la grasa hace que el tiempo que pueden estar congeladas disminuya notablemente.

Pescados y mariscos

Ambos son más delicados que la carné y, por evitar riesgos para la salud, solo deben congelarse pescados y mariscos muy frescos. Además, en el caso del marisco nunca deben congelarse crudos.

Verduras

La mayoría de las verduras pueden congelarse. Eso sí, no se recomienda congelar aquellas verduras que se toman crudas, como la lechuga y el tomate, porque el proceso de congelación modifica sus propiedades organolépticas (sabor, olor, textura…)

Frutas

Por lo general las frutas no suelen congelarse, aunque las hay que aguantan bien la congelación, como la sandía, el melón, las fresas o el plátano. Y no se congelan porque al hacerlo pierden su sabor y apariencia característicos, resultando menos atractivos. Normalmente, si se congela alguna fruta es para preparar postres como helados, batidos, zumos o sorbetes.

 Arroces

Que un arroz se pueda congelar depende de su tipo. Los arroces secos, como el de una paella, pueden congelarse sin problemas y al descongelarlos estarán prácticamente igual que antes de congelarlos. En cambio, no es buena idea congelar los arroces caldosos, porque quedarían completamente pasados al descongelarlos.

Pasta cocida

La pasta cocida también se puede congelar, aunque siguiendo algunas normas, que consisten básicamente en asegurarse que la pasta está seca antes de congelarla (para evitar que se formen cristales) y colocarla en bolsas de plástico al vacío para congelador o en contenedores de plástico.

Patatas

Las patatas pueden congelarse, teniendo en cuenta que quedarán blandas una vez descongeladas, por lo que se recomienda congelarlas solo en puré.

Como veis, tanto patatas como pasta y arroces pueden congelarse, aunque solo si es necesario porque no aguantan bien el proceso y quedan blandos y desechos.

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