Respirar es algo que hacemos constantemente y sin darnos cuenta. De hecho, se estima que lo hacemos unas 20.000 veces al día. Es una obviedad decir que si no respirásemos no estaríamos vivos, pero hay enfermedades que pueden dificultarnos esta tarea, se trata de las enfermedades respiratorias. En este post te mostramos cuáles son los tipos de enfermedades respiratorias más frecuentes.

Tipos de enfermedades respiratorias

Resfriado común

El resfriado es la enfermedad respiratoria más frecuente y, por suerte la más leve. A pesar de ser una enfermedad vírica, es imposible erradicarla porque existen más de 200 virus que pueden causarla. La mejor forma de defenderse es no fumar, hacer todo lo posible para evitar los gérmenes, comer una dieta saludable y hacer ejercicio.

Gripe

La gripe es una infección viral que afecta a nariz, garganta y pulmones. Puede confundirse a menudo con el resfriado, pero sus síntomas difieren. Los de la gripe son más feroces e incluyen fiebre, dolor muscular y dolor de cabeza. Por suerte cada año hay vacuna para la gripe, que se administra a los  grupos de riesgo (niños y mayores).

Neumonía

La gripe en sí misma no es peligrosa, pero puede traer complicaciones graves y una de ellas es la neumonía. Es una infección de los pulmones. Cuando alguien sufre neumonía, los pequeños sacos de aire de los pulmones llamados alvéolos se inflaman y se llenan de líquido. Obviamente, el cuerpo necesita expulsar este líquido para respirar con normalidad algo que hace mediante la tos. Esa tos, espesa y pegajosa, junto con fiebre, escalofríos y cansancio hacen de la neumonía una condición muy desagradable que necesita ser vigilada de cerca.

Asma

El asma es una enfermedad respiratoria crónica que hace que las vías respiratorias de los pulmones se estrechen y se hinchen, lo que dificulta su respiración. Durante un ataque de asma se puede notar que la respiración hace un sonido sibilante. Esto ocurre cuando el aire trata de pasar a través de la vía aérea estrecha. Una persona con asma puede sufrir un ataque si está cerca de algún desencadenante como el humo del tabaco. Por lo tanto evitar  el contacto con los desencadenantes es una buena forma de prevenir los síntomas del asma, pero si ocurre el ataque, los síntomas a menudo se pueden controlar mediante el uso de un pequeño inhalador manual.

Fibrosis quística

Otra condición respiratoria que se observa en los niños es la fibrosis quística. Esta es una enfermedad hereditaria que afecta a los pulmones. Con la fibrosis quística, las vías respiratorias se obstruyen con un moco muy espeso y pegajoso. Esto hace que sea difícil respirar y el enfermo sea vulnerable a las infecciones pulmonares.

Esto son los tipos de enfermedades respiratorias más habituales, pero hay más.

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