No es ningún secreto que a los humanos nos encantan los mitos. Creamos mitos sobre cualquier cosa, desde los antiguos mitos sobre la creación hasta los modernos mitos de la era Internet (las leyendas urbanas). Son historias curiosas con la pega de que, en un porcentaje bastante alto, son falsas. Por supuesto, el mundo de la medicina y de la salud no se ha quedado al margen de los mitos, por eso os traemos una recopilación de mitos médicos sobre la salud. Seguro que más de uno os sorprende.

10 Mitos médicos sobre la salud

Cortarse el pelo hace que crezca más rápido y fuerte: es mentira. Según se ha demostrado, afeitarse el vello no afecta a su crecimiento. Lo que ocurre es que la raíz del pelo es más oscura y fuerte, por lo que al cortarnos las puntas nos parece que el pelo que nos queda es más grueso.

Consumir mucho azúcar vuelve hiperactivos a los niños: mentira. Se ha demostrado que no es así. Más bien podría decirse que el consumo infantil de azúcar vuelve a los padres más paranoicos.

Es necesario beber  al menos 2 litros de agua al día: claro que es necesario mantenerse hidratado, pero hay que tener en cuenta que dentro de esos dos litros de agua cuentan también otras bebidas (leche, zumo, refrescos…) y alimentos que tengan un alto porcentaje de agua, como frutas y verduras. Así que hay muchas formas de llegar a esos dos litros sin tener que tomarse una botella entera de agua. Lo más correcto sería decir “ingerir” dos litros de agua al día, no “beber”.  El mito médico no son los dos litros, sino que solo puedan conseguirse bebiendo agua.

El frio nos hace más proclives a pillar un catarro: no es cierto que el frio afecte a nuestras defensas haciéndonos más susceptibles a enfermar. Lo que ocurre es que cuando hace frio la gente tiende a pasar más tiempo en ambientes cerrados donde la circulación de microorganismos es mayor y por tanto también lo son las posibilidades de contagio.

Cuando se sangra por la nariz, hay que echar la cabeza hacía atrás: falso. Si la echas para atrás, la sangre puede acabar en el estómago y provocar nauseas. Lo mejor es echar la cabeza hacia delante para que la sangre fluya libremente.

Es peligroso usar el móvil en un hospital: los móviles afectan a un escaso 4% de los equipos que hay en el Hospital, y solo si están a menos de un metro de distancia. La indicación de no usar móviles en el hospital viene más bien para no molestar a los enfermos.

Hacer crujir los dedos favorece la aparición de artritis: no es verdad. No existe relación entre ese hábito y la artritis. Como mucho será un hábito molesto para ciertas personas, pero no demasiado peligroso para quien lo practica.

Uñas y pelo crecen incluso después de la muerte: evidentemente, eso es imposible. Lo que ocurre es que los tejidos de la piel se encogen y pelo y uñas quedan más expuestos, pareciendo más grandes.

Leer en la oscuridad es malo para la vista: no existe evidencia ninguna de que leer con poca luz cause daños permanentes en nuestra visión. Los ojos se cansan por el esfuerzo, pero vuelven a funcionar perfectamente tras descansar durante el sueño. Igual que nosotros estamos cansados tras hacer un esfuerzo, pero ese cansancio no dura para siempre.

Pasar muchas horas enfrente del ordenador es malo para la vista: otro mito médico sobre la salud visual. No se ha demostrado que cosas como estar delante del ordenador o ponerse demasiado cerca del televisor haga que acabemos perdiendo visión. Más bien lo que pasa es que, como en el mito anterior, la vista se cansa, pero vuelve a la normalidad tras el descanso.

¿Conocéis más mitos médicos sobre la salud? Hacédnoslo saber en los comentarios.

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