Pasamos buena parte del día en el trabajo, pero tendemos a pensar que la prevención de riesgos laborales solo es necesaria en los empleos relacionados con la construcción o la industria. Eso no es así, incluso los trabajos de oficina tienen sus peligros. Y es que las malas posturas en el trabajo delante del ordenador pueden acarrearnos todo tipo de problemas musculo esqueléticos en el futuro. 

Riesgos de las malas posturas en el trabajo

El coordinador del Área Científico Médica de la Sociedad de Prevención de Fremap dice:

Los trabajadores de oficina comienzan la jornada laboral sentándose correctamente, pero aproximadamente a las dos horas abandona esa postura y adoptan otras de riesgo. Adelantamos la cadera, echamos la espalda hacía atrás, nos retorcemos y miramos al ordenador de forma lateral o sesgada; muchas veces sin ser conscientes de ello.

Según un estudio del año pasado el 89% de los trabajadores españoles que utilizan ordenadores u otros dispositivos como las tablets han sufrido alguna dolencia por mala postura. Las principales consecuencias son los dolores de espalda, tensión en los hombros, dolor de cuello y de cabeza, que son culpables de no pocas bajas laborales.

Cómo evitar las malas posturas en el trabajo

Para evitar que las ocho horas de oficina pasen factura a nuestra salud, conviene seguir estas recomendaciones al sentarnos delante de un ordenador:

  • La altura del asiento debe ser tal que nuestros muslos se encuentren prácticamente paralelos al suelo.
  •  El ángulo que formen nuestro tronco con nuestros muslos debe estar entre 90 y 120º, es decir, que no debemos estar demasiado echados para delante ni demasiado echados para atrás.
  • Hay que sentarse con la espalda recta y apoyada en el respaldo de la silla. La mayoría de los expertos en medicina del trabajo coinciden en que la distancia optima entre nosotros y la pantalla del ordenador es de 55- 60 cm (si no tenéis una regla a mano podéis tomar como distancia la longitud de vuestros muslos).
  • La pantalla debe estar a la altura de los ojos, o si acaso ligeramente por debajo, pero nunca arriba.
  • Lo ideal es que el respaldo del asiento se ajuste a la perfección a nuestra zona lumbar. Dicho respaldo debe llegar aproximadamente a la parte media de la espalda; de ser más alto podría limitar la movilidad de los brazos.
  • Si es posible usar sillas giratorias y con reposabrazos. Permiten no tener que forzar la postura si tenemos que girarnos y podemos descansar los brazos cuando queramos.
  • Si tenemos que escribir a ordenador consultando algún texto o documento, utilizar un atril para colocarlo allí y no dañar la espalda.

Ahora cuéntanos, ¿sigues algún hábito para evitar las malas posturas en el trabajo? ¿Alguna vez has tenido problemas de espalda o de otro tipo que achaques a una mala postura?

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