La hemodiálisis (HD) es el tratamiento más común para el fallo renal. Consiste en hacer circular la sangre por una membrana semipermeable para eliminar los desechos de la sangre, suplantando así la función de los riñones. Aunque la teoría es fácil, en la práctica no es tan sencillo crear una máquina de hemodiálisis. Prueba de ello es que la historia de la hemodiálisis apenas cuenta con doscientos años. En este post (y en el que viene) hacemos un repaso por sus hechos más destacados. ¿Nos acompañas?

Historia de la hemodiálisis                                       

Thomas Graham (Glasgow, 21 de diciembre de 1805 – 16 de septiembre de 1869) es considerado el padre de la diálisis. Graham sentó las bases de la química de los coloides demostrando, entre otras cosas, que el pergamino de origen vegetal actuaba como una membrana semipermeable. Tensó este pergamino sobre un marco cilíndrico de madera y lo depositó sobre un recipiente de agua; vertiendo sobre el pergamino un líquido que contenía cristaloides y coloides comprobó que al cabo del tiempo que sólo los cristaloides pasaban a través del pergamino.

En otro experimento demostró que los cristaloides de la orina pasaban a través de una membrana semipermeable hacia el agua, que al evaporarse dejaba un residuo de cristales de urea. Graham llamó diálisis a este fenómeno. Los experimentos de Graham no tuvieron aplicación práctica clínica hasta 50 años después.

En 1913 John Abel y sus colaboradores realizaron la primera diálisis en animales y describieron una serie de experiencias con un primitivo aparato que denominaron riñón artificial. Pero fue el Dr. George Haas quien basándose en las ideas de Abel practico en 1926 la primera diálisis en un ser humano. La diálisis duró 35 minutos y, salvo una reacción febril, la paciente toleró bien el procedimiento. Posteriormente, Haas realizaría otras 2 sesiones de diálisis, con 2 pacientes urémicos utilizando ya la heparina recientemente descubierta.

Es en los años 40 con la aparición del riñón rotatorio de Koll y el desarrollado por Murray, cuando la hemodiálisis llega a ser un procedimiento aceptado para la aplicación clínica. Sin embargo al principio no gozó de gran difusión debido a los numerosos problemas técnicos que presentaba, principalmente la falta de una anticoagulación eficaz, la aparición de numerosas infecciones y el no disponer de un acceso vascular eficaz y estable que permitiera aplicar la hemodiálisis como un tratamiento sustitutivo más.

Sigue leyendo la historia de la hemodiálisis desde finales del siglo XX.

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