Las operaciones de reemplazo total de cadera son  de las más frecuentes entre las personas mayores.  Por eso vamos a dedicar una serie de post a responder las preguntas más comunes sobre los implantes o prótesis de cadera. Esperamos que os resulten útiles.

Articulación de la cadera
Articulación de la cadera izquierda, vista con la pelvis abierta.

¿Qué es la cadera?

La cadera es la articulación que une nuestra pelvis con el fémur –tenemos dos caderas, la derecha y la izquierda-, concretamente encaja la cabeza del fémur dentro del acetábulo (cavidad de la pelvis donde se acopla la cabeza del fémur) del hueso coxal de la pelvis. La superficie de la cabeza femoral es convexa mientras que la del acetábulo es cóncava, lo que permite la rotación de la cabeza femoral y permite una gran movilidad a la articulación. Una capsula fibrosa llamada capsula sinovial envuelve a la articulación y produce liquido sinovial que amortigua el rozamiento entre las dos superficies articulares.

Cuatro ligamentos principales unen diferentes partes del hueso coxal con el fémur, dando resistencia a la articulación y limitando los movimientos para que no sean demasiado amplios. Estos ligamentos son responsables, por ejemplo, de que no podamos levantar la pierna por encima de nuestras cabezas (salvo que seas gimnasta profesional). Un grupo de potentes músculos rodean la cadera y le dan movilidad.

¿Por qué son tan frecuentes las operaciones de cadera en personas mayores?

Nuestra cadera soporta buena parte del peso corporal -aparte de su importancia en la locomoción humana- por lo que está sometida a un gran esfuerzo. En realidad la mayoría de lo que conocemos como fracturas de cadera son fracturas que afectan a la parte superior del fémur, sin tocar la articulación. El aumento de fracturas de cadera en personas mayores se debe a la disminución de la masa ósea por la pérdida de calcio y otros minerales que se da con la edad, por ejemplo, en la osteoporosis.

Otros motivos para los que una persona pueda necesitar una prótesis de cadera son la artrosis de cadera y la artritis de cadera. La artrosis aparece sobre todo a partir de los 50 años y es producida por un deterioro del cartílago que recubre los huesos que conforman la articulación. La artritis, por su parte, se debe a una inflamación de la articulación que puede tener múltiples causas (infecciones, procesos autoinmunes…). En ambas enfermedades, si la patología está avanzada, se suele recurrir al reemplazo total de la cadera por una prótesis.

Descubre más sobre las prótesis de cadera en nuestro siguiente post.

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