Que el tabaco es malo para la salud es algo que hemos oído hasta la saciedad. Sin embargo, sus efectos negativos -más allá de las consabidas posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón o de laringe, enfermedades respiratorias y/o hipertensión – no son del todo conocidos por la gente. Algunos de los efectos más ignorados son los efectos del tabaquismo sobre la piel.

Y es que fumar no solo mata, también hace que envejezcamos antes de tiempo, y este envejecimiento prematuro se nota en la piel, especialmente en la cara.

¿Cuáles son los efectos del tabaquismo sobre la piel?

El Dr. Douglas Model describía “la cara del  fumador” en un artículo publicado en la prestigiosa revista British Medical Journal en el año 1985. En dicho artículo, el Dr. Model aseguraba poder saber si alguien llevaba fumando de forma habitual durante más de 10 años solo con mirarle a la cara. La cara del fumador se caracteriza por los siguientes rasgos:

  • Arrugas muy marcadas.
  • Líneas de expresión más profundas de lo habitual.
  • Aspecto demacrado.
  • Manchas cutáneas purpuras.
  • Piel de color grisáceo.
  • Piel deshidratada.

Entre las causas de los efectos sobre la piel que causa el vicio de fumar pueden citarse los siguientes. Por un lado el hecho de fumar reduce el flujo sanguíneo que llega a la piel, lo que hace que esta esté peor “nutrida” y reciba menos oxigeno; por otro lado el humo de los cigarrillos seca el cutis.  La contracción de los labios al fumar y el entrecerrar los ojos tratando de evitar el humo tienen mucho que ver en la aparición de arrugas. Las mujeres son de piel más delicada que los hombres, así que notan antes los perjuicios del tabaco sobre su piel.

Pero podemos hablar de efectos negativos no solo en la cara, también en otras partes del cuerpo. Ahí están, por ejemplo, el característico tono amarillento en los dedos, manos y dientes de los fumadores. También el cabello lo nota; pierde luminosidad y se vuelve quebradizo. Y por si fuera poco, hasta las heridas tardan más en cicatrizar y se incrementa el riesgo de padecer alteraciones dermatológicas como la psoriasis.

Al igual que las otras consecuencias del tabaquismo, los fumadores pasivos también sufren en su propia piel los estragos del tabaco. Dejar de fumar no trae más que buenas consecuencias para la salud, y los primeros efectos positivos de apagar el cigarrillo para siempre se notan en la piel.

Y ahora que conoces los efectos del tabaco sobre la piel, ¿de verdad necesitas alguna razón más para dejar de fumar?

2 Comentarios

  • wand piel,

    Yo llevo fumando desde hace muchos años y la verdad es que mi piel está muy estropeada con arrugas, muchas manchas… es como si envejeciera más rápido de lo normal. Se que se debe a eso pero estoy tan enganchado al tabaco que me es muy complicado de dejar, me lo propuse muchas veces pero nunca lo consigo.

    • Yoseo Marketing,

      Te animamos a seguir intentándolo, pide ayuda profesional si lo necesitas 😉

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