Hoy se celebra efeméride importante. El 28 de junio de 1992 se practicó en el Centro Médico de Pittsburgh el primer trasplante de hígado de bonobo (babuino) a humano. Aunque el paciente (mira la definición de paciente) murió a los 71 días, se consideró un éxito ya que no hubo rechazo (la muerte se debió a otras complicaciones). ¿Cómo se hace un trasplante de hígado? Te explicamos cuál es el procedimiento.

¿Cómo se hace un trasplante de hígado?

El trasplante de hígado consiste en reemplazar el hígado enfermo o lesionado por el hígado del donante. Este proceso puede durar 12 horas o más. Al empezar con la operación el equipo quirúrgico anestesia al paciente con paciente general, le pone una vía intravenosa y monitoriza el corazón y la presión arterial.

Si el paciente va a recibir el hígado de un donante fallecido, la cirugía se iniciará cuando el hígado donante llegue al centro de trasplantes. Si el paciente va a recibir parte de un hígado de un donante vivo, el equipo quirúrgico trabajará sobre el receptor y el donante al mismo tiempo.

Una vez el paciente esté bajo anestesia general, el procedimiento comienza con el cirujano haciendo una incisión horizontal curvada en el abdomen, justo debajo de las costillas. La mayoría de los trasplantes de hígado se pueden realizar a través de esta incisión.

El primer paso en la operación es eliminar el hígado enfermo en su totalidad. El hígado se liberado de sus “ataduras” hasta que queda solo unido al organismo por dos grandes vasos sanguíneos. Para evitar hemorragias, estos vasos deben pinzarse antes de cortarse para liberar el hígado por completo.

Una vez que se retira el hígado enfermo, el segundo paso es implantar el hígado nuevo. El nuevo hígado se coloca en el mismo lugar anteriormente ocupado por el hígado enfermo. Los vasos sanguíneos del hígado nuevo se conectan a los vasos sanguíneos correspondientes en el receptor para permitir que la sangre fluya dentro y fuera del hígado. Un proceso tan complicado como podrías imaginar. Por último, el conducto biliar del hígado nuevo se conecta al conducto biliar del paciente para permitir el flujo biliar normal.

Tras la operación, el paciente pasa a la UCI, donde le medicarán y le someterán a análisis de sangre y exámenes médicos frecuentes. Si todo va bien, el paciente pasará antes o después a una habitación normal y es probable que pueda volver a casa alrededor de 2 semanas después de la cirugía de trasplante

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