Los días fértiles para quedar embarazada son aquellos en los que una mujer tiene posibilidades de concebir. Ocurre cuando el óvulo maduro u ovocito es expulsado del ovario y queda esperando en las trompas de Falopio.

La fertilidad de cada mujer es diferente, por lo que es difícil saber con exactitud cuándo va a ocurrir la ovulación. En un ciclo regular de 28 a 30 días ésta se produce de 12 a 16 días antes de la siguiente menstruación y es cuando hay mayores posibilidades de logar la concepción. Así bien, la fecundación también puede tener lugar antes de que el óvulo maduro haya bajado debido a que la vida de los espermatozoides dentro del cuerpo de la mujer es de 28 a 72 horas.

Cómo calcular los días fértiles para quedar embarazada en la mujer

Hoy en día los test de ovulación permiten detectar el momento exacto en el que una mujer se encuentra en su momento más fértil del mes gracias al análisis del incremento de la Hormona Luteinizante (LH) en la orina. Aun así, también existen ciertos signos físicos relacionados con el ciclo menstrual, basados en el flujo vaginal y en la temperatura basal, que ayudan a cada mujer, y especialmente a aquéllas con un ciclo irregular, a saber cuáles pueden ser sus días fértiles para quedar embarazada.

Por un lado, la temperatura basal o temperatura del cuerpo al despertarse contribuye a determinar la fecha de la ovulación de una mujer en base a los distintos cambios de temperatura que sufre el cuerpo. Si bien antes de la ovulación la temperatura basal oscila entre los los 36,5ºC y los 36,7ºC, en los días posteriores a la misma ésta suele aumentar entre 0,3ºC y 0,5 ºC. Por ello, aunque este método no dictamina cuáles son exactamente los días fértiles para quedarse embarazada, sí que indica cuándo se ha producido la ovulación, lo que ayuda a la mujer a establecer un patrón mensual en los que mantener relaciones sexuales con el fin de concebir varios días antes de que se produzca el cambio de temperatura.

Otra forma de conocer cuáles son los días fértiles para quedar embarazada es evaluar los cambios en el flujo cervical. Con todo, en los días en los que la mujer no es fértil el flujo cervical es escaso y la vagina está poco lubricada, mientras que hacia la mitad del ciclo y como consecuencia del incremento de estrógenos, el flujo aumenta en cantidad y se vuelve blanco y resbaladizo. Este cambio en el moco cervical se produce para ayudar a los espermatozoides a llegar hasta el óvulo y que se lleve a cabo la fecundación.

Sin embargo, estar pendiente de cuándo se produce la ovulación normalmente puede generar tensión en la pareja, lo que no favorece la concepción. Por ello, al margen de los cálculos, lo aconsejable es mantener relaciones sexuales cuando se desee, ya que al final el embarazo puede llegar cuando menos te lo esperas.

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