El envejecimiento es un proceso a través del cual se producen muchos cambios para los que puede llegar a ser necesario modificar el estilo de vida para envejecer con salud. En algunos casos puede ser necesario contar con la ayuda de profesionales a medida que se cumplen años, ya que los más mayores pueden desarrollar enfermedades o llegar a tener problemas de movilidad o algún tipo de demencia.

Las grandes ciudades cuentan con estos centros para cuidar y ayudar a los más mayores, que ofrecen diferentes planes según las necesidades de cada persona. Residencias de ancianos en Barcelona, como las residencias Santa Rita, ayudan a los mayores en sus funciones básicas, además cuidar su salud y ayudarles a que disfruten, estén atendidos y no se sientan solos.

Sin embargo, existen una serie de recomendaciones básicas para evitar en la medida de lo posible que los más mayores puedan prevenir problemas habituales como la diabetes o enfermedades del corazón, entre otras dolencias.

Buena alimentación y actividad en los mayores

La alimentación saludable es uno de los pilares fundamentales de la salud a cualquier edad. Sin embargo, a medida que se envejece es importante seleccionar alimentos ricos en fibra, evitar la sal y los alimentos en fritura, asados o a la parrilla.

Es importante tomar líquidos durante todo el día, especialmente en los meses de verano para evitar golpes de calor que puedan resultar fatales. Sin embargo, puede ser que a medida que se envejece se sienta menos sed, pero eso no significa que el cuerpo no los necesite. Por el contrario, el organismo precisa de líquidos para mantenerse sano y funcionar correctamente. Esto resulta especialmente importante si se sufre algún problema de vejiga o riñón.

Igualmente, realizar actividad física diaria de manera segura es básico para favorecer la movilidad y evitar enfermedades provocadas o aceleradas por el sedentarismo. También es una manera de favorecer parte de su independencia y autonomía.

Peso saludable

A medida que se cumplen años se suele tender a ganar peso, especialmente cuando se deja de hacer la actividad física habitual debido al trabajo o por cambios en el cuerpo a medida que se envejece. Por esta razón, las personas mayores pueden quemar menos calorías y almacenarlas, causando un aumento de peso perjudicial para la salud.

Es importante corregir este problema, ya que el sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, colesterol, enfermedades renales y de hígado, presión arterial alta e incluso pueden favorecer la aparición de algunos cánceres.

Residencias de mayores

Hay ocasiones en las que es necesario el cuidado de profesionales, por lo que las residencias de la tercera edad se convierten en una de las mejores opciones para tener una atención personalizada.

En ellas se ofrecen todas las comodidades para que se sientan como en casa, favoreciendo su confort y bienestar. Cuentan con espacios ajardinados, grandes salones y el equipo profesional ofrece diversas actividades adaptadas a todos los ancianos para mantener activas sus capacidades físicas y mentales, evitando su deterioro y haciendo más agradable su estancia.

Algunas incluso ofrecen el servicio como centros de día donde los profesionales se dedican a atender a los mayores, siempre en horario diurno, realizando actividades dirigidas a la mejora de su motricidad, agilidad mental y al aumento de su autoestima, estando acompañados durante todo el día. Incluso, se lleva un seguimiento de los problemas médicos que puedan tener tanto para ayudarles en su rehabilitación como en sus tratamientos diarios y toma de medicamentos.

0 Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Anterior
Cómo ayudan las residencias de ancianos en el cuidado de la salud de los mayores
Siguiente
Resonancia magnética en el diagnóstico músculo-esquelético