Las técnicas de diagnóstico prenatal permiten detectar problemas en el bebé incluso antes de que nazca. Una de ellas es la amniocentesis, que puede realizarse en el segundo trimestre de embarazo. ¿Quieres saber qué es la amniocentesis y cuáles son sus riesgos? Pues sigue leyendo.

¿Qué es la amniocentesis?

La amniocentesis consiste en la extracción de una muestra de líquido amniótico (fluido que rodea al feto protegiéndolo y proporcionándole algunas sustancias necesarias para su desarrollo) de la embarazada. Una vez extraída la muestra, es llevada al laboratorio, donde se analiza. El principal objetivo de la amniocentesis es detectar la existencia de alteraciones genéticas en el feto.El líquido amniótico contiene células desprendidas del feto. Son estas células las que sirven como material de búsqueda. En ellas se observan los cromosomas (el ser humano cuenta con 23 parejas), contando su número para ver si es el normal y viendo si tienen algún tipo de anomalía.

De este modo la amniocentesis es capaz de detectar anomalías genéticas como el síndrome de Down, la fibrosis quística o la anemia falciforme. También diagnostica problemas como trastornos metabólicos hereditarios, espina bífida, infecciones intrauterinas o pulmones inmaduros.

Amniocentesis: Riesgos e indicaciones

La realización de la amniocentesis implica introducir una aguja desde el abdomen de la embarazada hasta el saco amniótico para extraer el líquido. Se accede, por tanto, al entorno más cercano al feto, lo que no está exento de cierto riesgo, aunque bajo. El porcentaje de abortos espontáneos tras la amniocentesis es de uno por cada 300 – 500 y ni siquiera en esos casos puede demostrarse que la amniocentesis haya sido la causante.

La consigna en Medicina es correr siempre el mínimo riesgo. Por eso, para curarse en salud la amniocentesis normalmente solo se practica en embarazos en los que se considera que hay más probabilidades de que él bebe sufra algún tipo de animalia; por ejemplo en los siguientes casos:

  • Haber dado a luz a un hijo con anomalías genéticas en un embarazo anterior.
  • Madre mayor de 35 años.
  • Madre portadora de trastornos genéticos.
  • Antecedentes de alteraciones genéticas en la familia de alguno de los progenitores.

¿Y  qué pasa si la amniocentesis da un resultado anormal?

Como hemos visto la amniocentesis permite diagnosticar múltiples problemas en el bebe. En algunos casos la detección permitirá atajar la enfermedad, en otros casos la enfermedad será incurable pero su diagnóstico en una fase tan temprana permitirá que el bebe inicie cuanto antes un tratamiento que le proporcione una mejor calidad de vida. En el caso de anomalías graves, la amniocentesis permitirá que los padres elijan si seguir adelante con el embarazo.

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