Maurice Tillet
Murice Tillet, luchador francés afectado de acromegalia. Dicen que su fisico inspiro a los creadores de Srek

Seguimos hablando sobre acromegalia. Esta vez deteniéndonos en sus síntomas, diagnóstico y tratamiento:

Síntomas de la acromegalia

En la acromegalia, la excesiva secreción de hormona del crecimiento tiene como resultado un crecimiento desmedido de los huesos de manos, pies y cráneo. También se agrandan las vísceras y otros tejidos blandos como el corazón (lo que se conoce como cardiomegalia), el hígado o el riñón.

Las manifestaciones más visibles de estos síntomas se producen en el aspecto físico del enfermo. Como resultado del crecimiento de los huesos de la cara, sus facciones se vuelven toscas: mentón prominente, dientes separados; nariz, labio, lengua y orejas grandes… Las manos y los pies también crecen. A diferencia del gigantismo, donde hay un aumento de altura, en la acromegalia solo crecen las partes distales del cuerpo (como hemos dicho, los huesos de la cabeza, pies y manos).

Los acromegálicos sufren dolores de huesos y articulaciones; pueden desarrollar diabetes por intolerancia a la glucosa; su piel se engrosa y sudan más; el agrandamiento de la mandíbula les provoca dificultades y dolor al masticar; la voz se les hace más ronca; sufren hipertensión arterial; hay disminución de la libido; puede haber hormigueos y pérdida de fuerza en las manos, aparte de otros muchos síntomas.

Existen además síntomas específicos para cada sexo. Las mujeres menstrúan de forma irregular y sufren galactorrea (secreción espontanea de leche fuera del periodo de lactancia). Por su parte los hombres se enfrentan a la impotencia sexual.

La acromegalia no es mortal de por sí, pero alguno de sus síntomas, como la hipertensión o enfermedades cardiovasculares producidas por la cardiomegalia, si pueden llegar a serlo si no se tratan a tiempo.

Diagnóstico de la acromegalia

El diagnóstico de la acromegalia suele ser tardío, porque los principales síntomas de la enfermedad (el agrandamiento de huesos y tejidos) se desarrollan lentamente. Por eso se estima que el diagnostico se produce entre 10 y 15 años después del inicio de los síntomas y en muchos casos en consultas por otros motivos.

El diagnóstico incluye un completo examen médico con un estudio de los cambios físicos en el paciente a lo largo del tiempo (se hace viendo fotografías hechas en varios momentos de la vida del enfermo). La prueba definitiva suele ser un estudio de los niveles de hormona de crecimiento.

Tratamiento de la acromegalia

El tratamiento más efectivo es la extirpación quirúrgica del tumor hipofisario. Esta intervención corrige la secreción anormal de hormona del crecimiento. A veces el tumor puede ser demasiado grande como para extirparlo por completo. En esos casos se opta por irradiar el tumor. El descenso de los niveles de hormona de crecimiento es más lento que con la cirugía.

10 Comentarios

  • paola alvarez,

    Tengo esta enfermeda y me siento mal de verme muy diferente mis mano y mis pies hace creo q es mejor morirme

    • Anita,

      Hola como sigues, no te deprimas yo estoy en las mismas, pero segué. E leído si el tumor se opera se mejora mucho

  • Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    Anterior
    El escándalo del aceite de colza en 1981, la mayor intoxicación alimentaria en España
    Siguiente
    Conociendo las enfermedades raras: acromegalia, definición y diferencias con el gigantismo