El de las imágenes médicas ha sido uno de los campos de la medicina que ha experimentado un mayor auge en las últimas décadas; un crecimiento realmente espectacular, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una disciplina con apenas un siglo de antigüedad. Queremos ofrecerle un tributo a las imágenes médicas, por eso vamos a hacer un breve repaso por la historia de la imagen médica y del diagnóstico por imagen.

Inicios de la imagen médica

Quizás hoy no tendríamos imágenes de no ser por el descubrimiento, en 1895, de los rayos X. Wilhelm Conrad Röntgen fue el artífice del hallazgo. Los rayos X, llamados así por su “misteriosa naturaleza”, eran la forma más penetrante conocida hasta la fecha. El propio Röntgen fue el primero en obtener imágenes del interior del cuerpo humano usando rayos X, haciendo la radiografía de la mano de su mujer. Por ello fue galardonado por el Nobel de Física en 1901.

Fue el inicio de la imagen médica. Pronto las imágenes de rayos X se usaron para hacer radiografías, de gran utilidad en el diagnóstico médico. Las primeras imágenes de rayos X se registraban en películas fotográficas o pantallas fluoroscópicas. El tiempo de exposición a los rayos X para obtener una imagen del cráneo era mayor de 11 minutos y el total de radiación recibida era más de 50 veces superior a la que se emplea en la actualidad.

La aparición de la televisión en los años 1940 y de los intensificadores de imagen permitió una mayor resolución la obtención de imágenes en tiempo real que pudieran visualizarse en monitores

Problema de la superposición de estructuras: la radiografía de contraste          

El principal problema de los rayos X en el diagnóstico por imagen era que, al obtenerse una imagen en dos dimensiones, las estructuras del cuerpo humano aparecían necesariamente superpuestas, lo que en algunos casos ocultaba las anomalías que pudieran existir.

Un primer intento por superar este problema fue la aparición de la radiografía de contraste, que empezó a utilizarse en la década de 1920. En esta técnica se inyectaba un contraste radio-opaco para resaltar las zonas de interés, como por ejemplo en la angiografía, donde el contraste se inyectaba en la sangre para conseguir imágenes de los vasos sanguíneos.

TAC
El TAC permite obtener “rodajas” del cuerpo.

Cortando el cuerpo en rodajas: aparición del TAC

El problema de la superposición de estructuras en imágenes médicas (recordemos que una de las limitaciones de la radiografía es que, al ser una imagen en 2 dimensiones, algunos elementos dentro del cuerpo humano podían quedar ocultas parcial o totalmente) quedaría definitivamente resuelto con la aparición, en 1972, de la tomografía axial computarizada (TAC).

Ese año  el ingeniero Godfrey Hounsfield, de la empresa EMI, desarrollo el primer tomógrafo comercial. El TAC permite visualizar el cuerpo humano en secciones o cortes del mismo. Es como si nos cortaran en rodajas y después hicieran una fotografía de la superficie de cada rodaja. Las imágenes de los cortes más tarde podrían apilarse mediante ordenador para reconstruir una imagen tridimensional de la zona de interés. De modo que en vez de imágenes en dos dimensiones se consiguieron imágenes en tres dimensiones que, en ocasiones, eran mucho más útiles para el diagnóstico.

El siguiente paso: “visualizando el metabolismo”

A pesar del indudable avance que suponían la radiografía y el TAC, aún quedaba pendiente poder estudiar el metabolismo o las funciones fisiológicas del organismo a través de imágenes médicas. Esto se consiguió con la aparición de la medicina nuclear. La medicina nuclear se basa en el uso de radionúclidos análogos a moléculas que participan en el metabolismo humano. La radiación de estos radionúclidos podía detectarse con dispositivos como la cámara de centelleo de Hal Anger y obtener una imagen de la distribución de radionúclidos en el organismo. Al ser estos radionúclidos análogos de sustancias usadas en el metabolismo, su distribución permitía el diagnóstico de  múltiples anomalías de la función metabólica.

Las primeras aplicaciones de la medicina nuclear se produjeron en los años 1950 (aunque el descubrimiento de la radiación se hizo a finales del siglo anterior), donde el yodo radiactivo se utilizaba para el diagnóstico y tratamiento de pacientes con hipertiroidismo. Después se empezaron a obtener imágenes de otros órganos, como el hígado, el bazo o el cerebro.

El futuro del diagnóstico por imagen médica

El uso de los ultrasonidos, de la termografía y de la resonancia magnética, tres técnicas de imagen médica que evitan el uso de radiaciones potencialmente peligrosas, es solo una muestra más de hasta qué punto se ha diversificado el campo de la imagen medica desde aquella primera radiografía de la mano de la esposa de Röntgen. Es de esperar que en el futuro surjan nuevas técnicas de diagnóstico por imagen y que las ya existentes sigan mejorando.

5 Comentarios

  • Milagro para el vitiligo,

    Primero debo decir que me parece muy positivo que se haya escrito un articulo haciendo un tributo a este genial invento. Y segundo el articulo tiene muy buena información, que muchos desconocemos.

  • Angela,

    Es super intersante me ha gustado el post.

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