El anuncio en 2013 del primer experimento exitoso de obtención de células madre en humanos mediante clonación causó un gran impacto en la comunidad científica, al tiempo que reavivaba los viejos recelos sobre las implicaciones éticas de la clonación. Una de las cosas que genera más polémica es la utilización de embriones para obtener células madre. Ante esta inquietud, muchos se preguntan: ¿existe una alternativa al uso de células madre embrionarias? La respuesta es que sí, la hay. Vamos a conocerlas, pero antes definamos lo que son células madre.

¿Qué son las células madre?

Las células madre, también conocidas como células troncales o stem cells son células indiferenciadas con gran capacidad de división. Según su capacidad de diferenciación pueden ser:

  • Totipotentes: Pueden diferenciarse hasta dar lugar a un organismo completo. Las únicas células de este tipo son las células troncales embrionarias.
  • Pluripotentes: Pueden diferenciarse hacia cualquier tipo celular, pero no son capaces de crear un organismo completo.
  • Multipotentes: Pueden diferenciarse en varios tipos celulares (no en todos).

En genética se experimenta con células embrionarias, células troncales adultas y células troncales pluripotentes inducidas (abreviadamente células IPS). De todas ellas, la obtención de células troncales embrionarias es la que causa más polémica, como hemos dicho. Sin embargo, en investigación se utilizan mayoritariamente las IPS y las células troncales adultas (en definitiva, células madre no embrionarias), que en la práctica han demostrado ser más fáciles de obtener que las embrionarias e igual de útiles que estas, además de evitar el posible dilema moral de tener que crear y destruir embriones.

¿Cómo se obtienen las células madre no embrionarias?

Básicamente, se trabaja en dos alternativas:

  • Reprogramación celular: Todas las células de nuestro organismo proceden de la diferenciación de una célula madre. La reprogramación celular persigue que una célula adulta diferenciada vuelva al estado de célula madre pluripotente, recuperando así su capacidad de diferenciación celular.
  • Extracción y conservación de células madre adultas: Existen nichos de células madre adultas que permanecen en nuestro organismo para ir renovando las células que van muriendo. Es el caso de las células madre hematopoyéticas, alojadas en la médula ósea y precursoras de células sanguíneas y linfáticas, y usadas, mediante el trasplante de médula ósea,  en el tratamiento de enfermedades como como talasemias o anemia falciforme.

Actualmente hay un verdadero boom de bancos de células madre que almacenan células madre adultas procedentes de cordón umbilical, dientes de leche, sangre menstrual o tejido adiposo para poder usarlas en un futuro en caso de enfermedad.

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