La apnea obstructiva del sueño (que suele llamarse apnea del sueño o simplemente apnea) es un trastorno caracterizado por la interrupción de la respiración durante mientras se duerme, unas interrupciones que duran de 10 a 20 segundos y pasan desapercibidas (el paciente no sabe que ha dejado de respirar). ¿Cuáles son las consecuencias de la apnea obstructiva del sueño? ¿Cuáles sus causas?  Sigue leyendo para averiguarlo.

Consecuencias de la apnea obstructiva del sueño

A pesar de que como hemos dicho, el paciente no es consciente de que su respiración se detiene, su descanso nocturno sí que se ve afectado. En consecuencia, las horas del sueño no cunden tanto como debieran y el paciente se despierta aún cansado y somnoliento.

Los síntomas para descubrir si alguien tiene apnea son los siguientes:

  • Somnolencia diurna
  • Fuertes ronquidos
  • Sueño inquieto

De no tratarse, las consecuencias de la apnea del sueño aumentan en gravedad, pudiendo producir complicaciones como depresión (por el mal descanso),  enfermedades cardiacas (por el menos transporte de oxígeno mientras se duerme). Pero la somnolencia es el problema más grave, porque puede provocar accidentes.

Causas de la apnea obstructiva del sueño

Para comprender las causas de la apnea del sueño tienes que saber que cuando dormimos todos los músculos de nuestro cuerpo se relajan. Eso incluye a los músculos de las vías respiratorias. La relajación de esos músculos produce un estrechamiento de las vías aéreas y, en consecuencia, entra menos aire a nuestros pulmones.

No pasa nada por eso, porque el aire sigue entrando con normalidad, aunque en un flujo menor. Sin embargo, en pacientes con apnea las vías respiratorias se estrechan tanto que acaban por interrumpir de forma momentánea el flujo de aire. Esas personas se quedan sin respirar durante unos segundos hasta que una gran inspiración restablece el flujo.

Que la musculatura de las vías respiratorias se relaje tanto como para causar la apnea puede deberse a varios factores. Los principales son estos:

  • Exceso de grasa en el cuello y/o en el abdomen.
  • Defectos en la garganta, la boca o la mandíbula que estrechan las vías respiratorias. Por ejemplo, tener un paladar demasiado largo o un mentón demasiado pequeño.
  • Consumo de alcohol y/o tabaquismo
  • Amígdalas o adenoides demasiad grandes: esta es la principal causa de apnea en los niños.
  • Edad avanzada (los músculos pierden tensión).
  • Antecedentes de apnea del sueño en la familia (o de algún otro trastorno del sueño).

Por suerte, la apnea obstructiva del sueño puede tratarse. Si se debe a la obesidad o al consumo de alcohol y tabaco basta con hacer modificaciones en el estilo de vida. Si es por modificaciones estructurales se recurre a la cirugía ortognatica, una operación que tensa la faringe del paciente para lograr un mayor flujo de aire.

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